El Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI) da a conocer los resultados de la Encuesta
Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), correspondientes al trimestre
julio-septiembre de 2009.
Población económicamente activa
Durante el tercer trimestre del presente año,
la población de 14 años y más disponible para producir
bienes y servicios en el país fue de 46.8 millones (59.3% del
total), cuando un año antes había sido de 45.5 millones
(58.8%). Este incremento de 1 millón 307 mil personas es consecuencia
tanto del crecimiento demográfico, como de las expectativas que
tiene la población de participar o no en la actividad económica.
Mientras que 62 de cada 100 hombres en estas edades
son económicamente activos, en el caso de las mujeres 38 de cada
100 se encuentra en esta situación.
La Población Económicamente Activa se
divide en población ocupada y desocupada. Las comparaciones entre
el tercer trimestre de 2008 y el de 2009 se presentan en el siguiente
cuadro:
Población ocupada
Al interior de la PEA es posible identificar a la
población que estuvo participando en la generación de
algún bien económico o en la prestación de un servicio
(población ocupada), la cual en el trimestre julio-septiembre
de 2009 alcanzó 43.9 millones de personas (27.2 millones son
hombres y 16.7 millones, mujeres), siendo superior en 291 mil con relación
a la cifra del mismo trimestre de 2008 cuando se ubicó en 43.6
millones de personas (ver gráfica 1).
Más de la mitad de la población ocupada
(52.8%) se concentra en las ciudades más grandes del país
(de 100 mil y más habitantes); le siguen las localidades rurales
(menores de 2 mil 500 habitantes) donde se agrupa 19.6% de la población
ocupada total; los asentamientos que tienen entre 15 mil y menos de
100 mil habitantes (urbano medio) albergan 14.6% y, finalmente, el resto
de los ocupados (13%) residen en localidades de 2 mil 500 a menos de
15 mil habitantes (urbano bajo).
Por sector de actividad
Al considerar a la población ocupada con relación
al sector económico en el que labora, 6 millones de personas
(13.6% del total) trabajan en el sector primario, 10.3 millones (23.6%)
en el secundario o industrial y 27.3 millones (62.1%) están en
el terciario o de los servicios. El restante 0.7% no especificó
su actividad económica. Los montos correspondientes que se presentaron
en el periodo julio-septiembre de un año antes, fueron de 5.9,
10.9 y 26.5 millones de personas, en el mismo orden.
Por posición en la ocupación
Si se observa a la población ocupada en función
de la posición que tiene dentro de su trabajo, se tiene que casi
dos terceras partes del total (65%), esto es, 28.6 millones son trabajadores
subordinados y remunerados; 10.4 millones (23.7%) trabajan por su cuenta,
sin emplear personal pagado; 3 millones (6.9%) son trabajadores que
no reciben remuneración, y 1.9 millones (4.4%) son propietarios
de los bienes de producción, con trabajadores a su cargo (ver
gráfica 3).
De las anteriores categorías, los trabajadores
por cuenta propia se incrementaron en 573 mil personas entre el tercer
trimestre de 2008 e igual periodo de 2009, y los empleados que no perciben
una remuneración por su trabajo se elevaron en 13 mil. Por su
parte, los trabajadores subordinados y remunerados mostraron una disminución
de (-)101 mil personas y los empleadores de (-)194 mil, durante el periodo
en cuestión.
Algunas otras condiciones de trabajo
La población ocupada desempeña una gran
variedad de tareas que realiza con distinta intensidad: mientras que
por un lado el 6.4% de las personas trabajan menos de 15 horas semanales,
en el otro extremo se ubica un 28.7% que labora más de 48 horas
semanales. En promedio, la población ocupada trabajó en
el tercer trimestre de 2009 jornadas de 43 horas.
Otro enfoque desde el cual puede caracterizarse a
la población ocupada es el que se refiere al tamaño de
unidad económica en la que labora. En función de ello,
si sólo se toma en cuenta al ámbito no agropecuario (que
abarca a 37 millones de personas) en el tercer trimestre de este año,
18.2 millones (49.1%) estaban ocupadas en micronegocios; 6.6 millones
(17.9%) lo hacían en establecimientos pequeños; 4.2 millones
(11.3%) en medianos; 3.5 millones (9.5%) en establecimientos grandes,
y 4.5 millones (12.2%) se ocuparon en otro tipo de unidades económicas.
Entre el lapso julio-septiembre de 2008 y el mismo
periodo de 2009 la población ocupada en el ámbito no agropecuario
se incrementó en 97 mil personas, siendo los micronegocios los
que en mayor medida aumentaron la ocupación con 311 mil personas
más, seguido por el grupo de “otros” con 244 mil y el de los
establecimientos pequeños con 36 mil, mientras que en los establecimientos
grandes se presentó una disminución de (-)295 mil y en
los medianos de (-)199 mil personas.
Trabajadores subordinados y remunerados
Del total de los trabajadores subordinados y remunerados,
el 7.3% laboró en el sector primario de la economía, 26.9%
en el secundario y 64.9% en el terciario, quedando sin especificar el
0.9% restante, durante el trimestre que se reporta.
Un total de 15.4 millones de estos trabajadores, que
constituyen el 53.8% del total, tienen acceso a instituciones de salud
como prestación por su trabajo; esta cifra es inferior en (-)462
mil personas a la registrada en el tercer trimestre de 2008. A su vez,
15.1 millones disponen de un contrato por escrito (cantidad menor en
(-)62 mil a la de hace un año) y 13.2 millones no cuentan con
el mismo.
Población subocupada
Otra forma de caracterizar a la población ocupada
es en función de su condición de subocupación,
entendida ésta como la necesidad de trabajar más tiempo,
lo que se traduce en la búsqueda de una ocupación complementaria
o de un nuevo trabajo con mayor horario. Al respecto, durante julio-septiembre
de 2009 la población subocupada en el país fue de 3.8
millones de personas, habiéndose acrecentado en 879 mil personas
con relación al total cuantificado en el mismo periodo de un
año antes. La presencia de la subocupación representa
el 8.7% de las personas ocupadas.
Al eliminar el factor estacional, la tasa de subocupación con
relación a la población ocupada se redujo en (-)1.12 puntos
porcentuales en comparación con la del segundo trimestre del
año en curso.
Población ocupada en el sector informal
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
permite identificar, de acuerdo con las recomendaciones internacionales,
a la población que labora dentro del Sector Informal2
de la economía. Es así que un total de 12.4 millones de
personas, que representan al 28.2% de la población ocupada, se
encuentran en esta circunstancia, habiendo aumentado en 536 mil personas
respecto al dato de un año atrás.
De acuerdo con cifras desestacionalizadas, la tasa de ocupación
en el sector informal aumentó 0.30 puntos porcentuales con relación
al trimestre abril-junio de 2009.
Población desocupada
Como se ha reiterado en diversas ocasiones, la ocupación
presenta distintos grados de intensidad según sea la perspectiva
desde la cual se le observa. Una de éstas, es la que se refiere
a la población con trabajo cero que se ubica entre la población
ocupada y la no económicamente activa; es decir, población
desocupada, la cual no trabajó siquiera una hora durante la semana
de referencia de la encuesta, pero manifestó su disposición
por hacerlo e hizo alguna actividad por obtenerlo.
En el tercer trimestre de 2009 la población
desocupada en el país se situó en 2.9 millones de personas
y la tasa de desocupación equivalente (TD) fue de 6.2%; este
porcentaje de la PEA es superior al de 4.2% alcanzado en igual trimestre
de 2008 (ver gráfica 6). Al estar condicionada a la búsqueda
de empleo, la tasa de desocupación es más alta en las
localidades grandes, en donde está más organizado el mercado
de trabajo; es así que en las zonas más urbanizadas con
100 mil y más habitantes la tasa llegó a 7.6%, mientras
que en las que tienen de 15 mil a menos de 100 mil habitantes fue de
5.5%, en las de 2 500 a menos de 15 mil se ubicó en 5.1% y en
las rurales de menos de 2 500 habitantes se estableció en 3.7
por ciento.
Según cifras desestacionalizadas, la TD a nivel nacional se
incrementó en 0.47 puntos porcentuales con relación a
la del trimestre inmediato anterior (5.97 vs 5.50). Por sexo, la desocupación
en los hombres disminuyó (-)0.11 puntos porcentuales y en las
mujeres se acrecentó 0.85 puntos porcentuales.
La ocupación en las entidades federativas
Además de registrar de manera permanente el
comportamiento del empleo a nivel nacional y para los cuatro tamaños
de localidades a los que se acaba de hacer referencia, la Encuesta Nacional
de Ocupación y Empleo proporciona información para las
32 entidades federativas. De esta forma se puede conocer la complejidad
del fenómeno ocupacional en un nivel de desagregación
más detallado.
Las entidades federativas que tienen las mayores tasas
de participación en la actividad económica (cociente entre
la PEA y la población de 14 o más años de edad)
son Quintana Roo con 66.5%, Colima 65.8%, Guerrero 64.1%, Yucatán
63.3%, Jalisco 62.2%, Nayarit 62.1%, Nuevo León 62%, Baja California
Sur 61.8%, Oaxaca 61.2%, Distrito Federal 60.6%, Campeche 60.3% y Tlaxcala
con 60%; mientras que las que presentaron las menores proporciones fueron:
Durango con 54.3%, Veracruz de Ignacio de la Llave 55%, San Luis Potosí
y Sonora 56.4% cada una y Chiapas 56.9 por ciento.
Congruentes con el tamaño de su población,
el Estado de México y el Distrito Federal constituyen los mercados
de trabajo más grandes del país, con 6 y 3.9 millones
de personas ocupadas, en ese orden, y representan en conjunto el 22.5%
del total nacional; les siguen Jalisco con 3 millones, Veracruz de Ignacio
de la Llave 2.9 millones y Puebla con 2.3 millones. En el otro extremo
y obedeciendo a su estructura poblacional, se encuentran las entidades
con los menores tamaños del mercado laboral: Baja California
Sur con 246 mil personas, Colima 282 mil, Campeche 344 mil, Nayarit
425 mil, Aguascalientes 433 mil y Tlaxcala con 440 mil ocupados.
Por otra parte, las entidades que durante el tercer
trimestre de 2009 registraron las tasas de desocupación más
altas fueron Chihuahua y Coahuila de Zaragoza con 9.7% cada una, el
Distrito Federal 8.7%, Nuevo León 8.5%, Querétaro 8.4%
y Aguascalientes 8.2 por ciento. En contraste, los estados con las tasas
más bajas en este indicador fueron Oaxaca con 1.7% de la PEA,
Guerrero 1.9%, Campeche y Chiapas 2.7% en lo individual, Michoacán
de Ocampo y Veracruz de Ignacio de la Llave con 3.4% y Yucatán
3.5 por ciento. Cabe aclarar que este indicador no muestra una situación
de gravedad en el mercado de trabajo, sino más bien de la presión
que la población ejerce sobre el mismo, lo cual está influenciado
por diversas situaciones como son principalmente las expectativas y
el conocimiento que tienen las personas que no trabajan sobre la posibilidad
de ocuparse, así como por la forma como está organizada
la oferta y la demanda del mismo. Es por ello que se recomienda no considerarlo
de manera aislada, sino como complemento de toda la información
de que se dispone sobre la participación de la población
en la actividad económica.
Población no económicamente
activa
La población no económicamente activa
(PNEA) agrupa a las personas que no participan en la actividad económica
ni como ocupados ni como desocupados. Durante julio-septiembre de este
año 32.1 millones de personas, el 40.7% del total de la población
de 14 años y más, integraba este sector, del cual 26.7
millones declararon no estar disponibles para trabajar debido a que
tienen que atender otras obligaciones, o tenían interés
pero se encuentran en un contexto que les impide poder hacerlo (tiene
impedimentos físicos, obligaciones familiares o están
en otras condiciones). Por su parte, 5.4 millones se declararon disponibles
para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones al respecto, por lo
que se constituyen en el sector que eventualmente puede participar en
el mercado como desocupado u ocupado.
Aspectos metodológicos
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
(ENOE) se aplica a los miembros del hogar de una vivienda seleccionada
por medio de técnicas de muestreo.
El esquema de muestreo es probabilístico, bietápico,
estratificado y por conglomerados; tiene como unidad última de
selección las viviendas particulares y como unidad de observación
a las personas.
Una vez que una vivienda ha sido seleccionada se le
vuelve a visitar cada tres meses hasta completar un total de cinco visitas.
Llegado a este punto todo el grupo de viviendas que completó
ese ciclo es sustituido por otro grupo que inicia su propio ciclo. A
estos grupos de viviendas según el número de visitas que
han tenido se les denomina paneles de muestra y en cada momento en campo
hay cinco paneles, es decir cinco grupos de viviendas que se encuentran
por entrar ya sea en su primera, segunda, tercera, cuarta o quinta visita.
Así, siempre hay una quinta parte de la muestra que es totalmente
nueva en tanto que las otras cuatro quintas partes ya habían
sido visitadas tres meses atrás. Este esquema permite darle a
la muestra una combinación de estabilidad y renovación
al tiempo que favorece a los investigadores especializados tanto en
la temática laboral como demográfica rastrear los cambios
que han tenido los hogares a lo largo del tiempo que permanecieron en
la muestra (estudios longitudinales).
El hecho de que cada vivienda tenga una probabilidad
de selección se traduce en que todos sus residentes son representativos
de otros muchos en su área de residencia (dominio de muestra)
tanto en sus características sociodemográficas como socioeconómicas,
de modo que los resultados obtenidos se generalizan para toda la población
que representan, lo cual se hace mediante los denominados factores de
expansión, que son el inverso de las probabilidades de selección
de las viviendas. Cada factor de expansión toma pues en cuenta
el estrato socioeconómico y el ámbito geográfico
que corresponde a la vivienda seleccionada.
Cabe señalar que los factores de expansión
se corrigen por el porcentaje de viviendas habitadas y seleccionadas
en muestra, más las seleccionadas pero no entrevistadas ya sea
por rechazo o por no encontrarse nadie al momento de la visita. Además,
para asegurar que se obtenga la población total, los factores
de expansión ajustados por la no respuesta se corrigen por la
proyección de población acordada por un grupo colegiado
conformado por expertos demógrafos del Consejo Nacional de Población,
el Colegio de México y el INEGI.
La encuesta está diseñada para dar resultados
a nivel nacional y el agregado de 32 áreas urbanas para cada
trimestre del año. También permite que el nivel nacional
pueda desagregarse en cuatro dominios: I) localidades de 100 000 y más
habitantes, II) de 15 000 a 99 999 habitantes, III) de 2 500 a 14 999
habitantes y IV) menos de 2 500 habitantes. A su vez, en cada trimestre
se acumula un número suficiente de viviendas (120,260) para tener
representatividad por entidad federativa, en tanto que el agregado de
32 áreas urbanas puede arrojar datos para cada una de ellas.
Como preliminar de la información trimestral se proporciona asimismo
información mensual con un tercio de la muestra; ese tercio no
permite la desagregación arriba descrita para el trimestre pero
sí garantiza tener, para cualquier mes transcurrido, el dato
nacional y el del agregado de 32 áreas urbanas, de modo que puedan
contrastarse para uno y otro ámbito (nacional y urbano) los niveles
que respectivamente presentan la desocupación y la subocupación.
En el calendario de difusión del INEGI -disponible en su página
de Internet- se indica en qué fecha será proporcionada
la información correspondiente a un mes de levantamiento y en
qué otra la información de un trimestre, más abundante
y a detalle.
En el plano conceptual, la ENOE toma en cuenta los
criterios que la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE) propone dentro del marco general
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo que permite
delimitar con mayor claridad a la población ocupada y a la desocupada,
además de facilitar la comparabilidad internacional de las cifras
de ocupación y empleo. La ENOE asimismo incorpora el marco conceptual
de la OIT y las recomendaciones del Grupo de Delhi relativas a la medición
de la ocupación en el Sector Informal. La encuesta está
diseñada para identificar sin confundir los conceptos de desocupación,
subocupación e informalidad, así como también para
tomar en cuenta y darles un lugar específico a aquéllas
otras personas que no presionan activamente en el mercado laboral porque
ellas mismas consideran que ya no tienen oportunidad alguna de competir
en él (mujeres que por dedicarse al hogar no han acumulado experiencia
laboral, personas maduras y de la tercera edad, etc.).
A lo anterior se añade el que el diseño
de la ENOE está enfocado a proporcionar abundantes elementos
para caracterizar la calidad de la ocupación en México
al considerarse que este aspecto es analíticamente tan relevante
como el de la desocupación misma o cualquier otro fenómeno
de desequilibrio entre oferta y demanda de trabajo. No menos importante
es que el diseño de la encuesta ha abierto más posibilidades
para el enfoque de género relativo tanto al ámbito del
trabajo como a la marginación con respecto a dicho ámbito.
Información mucho más amplia sobre los
resultados publicados en este comunicado puede obtenerse en los centros
de información del INEGI y en los sitios en Internet del propio
Instituto (www.inegi.org.mx)
y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (www.stps.gob.mx),
instituciones que se esfuerzan en proporcionar a la sociedad, cada día,
más y mejor información sobre el comportamiento del mercado
laboral mexicano.
* * * * * *
_______________________________________________________________________
1
Población de 14 o más años de edad que durante
el periodo de referencia realizó una actividad económica
(población ocupada) o buscó activamente hacerlo (población
desocupada en las últimas cuatro semanas), siempre y cuando haya
estado dispuesta a trabajar en la semana de referencia.
2 Se
refiere a todas aquellas actividades económicas de mercado que
operan a partir de los recursos de los hogares, pero sin constituirse
como empresas con una situación independiente de esos hogares.
|